Esta entrada de blog se centra en conceptos erróneos comunes y consejos prácticos para viajar con cigarrillos electrónicos, abordando tres cuestiones fundamentales: los riesgos del transporte de baterías, el desconocimiento de las normativas del destino y las fugas de líquido. Analiza los requisitos de cumplimiento y las técnicas de protección para ayudarte a dominar fácilmente las normas para viajar de forma segura y conforme con tu cigarrillo electrónico.
Riesgo: Las baterías de litio son propensas a cortocircuitos debido a la compresión y las altas temperaturas durante la manipulación del equipaje facturado. Las aerolíneas podrían confiscarlas o incluso negarse a transportarlas.
Solución: Independientemente de la capacidad de la batería, lleve siempre las baterías en su equipaje de mano y empaquete las baterías de repuesto por separado.
Ejemplo: Introducir un cigarrillo electrónico en Singapur puede resultar en la confiscación por parte de la aduana y una multa de hasta 10.000 dólares de Singapur.
Solución: Antes de viajar, consulte las regulaciones en la página web de aduanas o la embajada del país de destino. Si no está seguro, es mejor no traerlos.
Solución: Lleve consigo pañuelos desechables y toallitas húmedas. Limpie el dispositivo inmediatamente después de una fuga para evitar que el e-líquido corroa los circuitos.
Prevención: Antes de salir, revise el sello de la botella del e-líquido y elija productos con botellas gruesas y duraderas.
La clave para viajar con cigarrillos electrónicos es el cumplimiento normativo y la protección: en vuelos nacionales, preste mucha atención a las normas para el transporte de baterías y líquido para vapear; en vuelos internacionales, consulte la normativa de su destino con antelación. Preste atención a prevenir cortocircuitos en las baterías y fugas de líquido. Al evitar errores como facturar baterías e ignorar las normativas locales, su cigarrillo electrónico le acompañará de forma segura durante todo el viaje.